En un mundo “normal”, con el nacimiento de un nuevo bebé, los padres suelen buscar apoyo social y ayuda externa de familiares o personal especializado para reducir la carga de trabajo que implica la llegada de un nuevo integrante a la familia; pero, ¿qué sucede ahora que estamos restringidos para movernos y vincularnos con otras personas? ¿qué sucede cuando la familia no puede salir al rescate y venir a ayudarnos?

Para los nuevos padres, lidiar con experiencias nuevas como el llanto de un bebé recién nacido, puede ser una de las partes más estresantes de esta nueva experiencia; sin embargo, hay que comprender que la mayoría de los bebés lloran mucho desde las dos semanas de nacidos hasta los dos meses de edad y eso es algo natural.

Hoy más que nunca, es importante que los padres trabajen como un verdadero equipo. De esto dependerá que puedan manejar, de forma asertiva, sentimientos naturales de frustración y agotamiento durante este proceso.

Te comparto algunas sugerencias:

• Los bebés que lloran quieren que los tranquilicen, así que es momento de probar todos los trucos relajantes. Es posible que deban probar algunas cosas, una y otra vez, antes de que comiencen a funcionar. Intenten cargar al bebé, alimentarlo, envolverlo, mecerlo suavemente, cantarle. Si esto no funciona, tómense un descanso asegurándose de que el bebé esté en un ambiente seguro para dormir (boca arriba sobre una superficie firme con una sábana ajustada, lejos de mantas suaves, juguetes, almohadas y otros materiales de cama) y vuélvanlo a intentar.
• Presten atención también a sus propias necesidades como padres. Los desafíos de las nuevas madres y padres ciertamente pueden ser abrumadores y por eso es necesario establecer rutinas de descanso intercalado entre ustedes. Lo ideal es que la mamá intente dormir cuando el bebé duerme.
• Conéctense con otros. El distanciamiento social durante el brote de COVID-19 es difícil. Utilicen chats de video para mantenerse en contacto con sus seres queridos y para evitar la exposición del bebé a otras personas. Ya habrá tiempo para conocerlo en persona, festejarlo y celebrar su llegada en familia.
• Si existen otros hijos en la familia, aliéntenlos a ser sus “ayudantes especiales”. Involucrar a los hermanos mayores ayuda a reducir un poco el trabajo y permite que ellos también se sientan valiosos y útiles durante la nueva dinámica familiar.
• Busquen ayuda si creen necesitarla. Si la madre tenía antecedentes de depresión antes de que naciera el bebé, es importante contactar a un especialista para prever situaciones como depresión posparto. Afortunadamente muchos especialistas están ofreciendo atención en línea mediante videollamada, lo que facilitará las cosas para todos.
• Si eres amigo, pariente o vecino de una familia con un recién nacido, este es el momento de comunicarte con ellos y de pensar de qué forma los puedes ayudar. ¿Puedes ofrecerte a comprar pañales u otros suministros para bebés? ¿puedes dejarles comida, medicamento o cualquier cosa que necesiten?
• Encuentren espacios donde exista una comunidad que comparta información de utilidad para ustedes. Pueden discutir sus experiencias con otros padres que están viviendo lo mismo que ustedes. Busquen foros de discusión donde puedan compartir inquietudes, historias y consejos en línea. También pidan consejos y ayuda a amigos y familiares que ya hayan pasado por esto.
• Recuerden que el pediatra de su bebé estará con ustedes para ayudarlos y acompañarlos durante todo este proceso de aprendizaje. Nunca duden en contactarlo para resolver todas sus dudas y para verificar que el bebé se encuentre en perfecto estado de salud en cada etapa de su desarrollo.

Si deseas agendar una consulta presencial u online para tu bebé con el Dr. Marco Escalante, puedes comunicarte al teléfono 9999.26.85.27 o agendar vía mensaje de Whatsapp al 9992.60.53.18

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Fuente: Academia Americana de Pediatría