Estos meses han sido complicados. Muchos padres y madres de familia siguen analizando si optarán por la alternativa virtual, híbrida o presencial para continuar con el ciclo escolar de sus hijos e hijas.
Debido a que los niños en México aún no reciben la vacuna contra las variantes del Coronavirus, existen muchas opiniones encontradas; sin embargo, podemos considerar ciertos factores claves para un regreso presencial más seguro.


1.- VACUNACIÓN COMPLETA PARA LOS ADULTOS DE LA FAMILIA

Los adultos en casa deben contar con su esquema completo de vacunación contra el Coronavirus para proteger a los niños y al personal de las escuelas. Aunque en EUA ya se encuentra disponible la vacuna para niños mayores de 12 años, en México aún no contamos con la opción. Si está en las posibilidades de la familia viajar a aplicarla a la mayor parte de los miembros de la familia, es una buena alternativa que nos permitirá proteger a los alumnos de primaria alta, secundaria y preparatoria.
En caso de que esta opción resulte inviable, deberemos valorar las condiciones de salud de nuestros hijos y su posibilidad de hacerle frente al virus en caso de contagiarse ¿tienen sobrepeso u obesidad? ¿padecen diabetes? ¿han sido diagnosticados con alguna enfermedad autoinmune o crónica? ¿en la familia tenemos a algún miembro vulnerable que pudiera no resistir en caso de que los niños le lleven la enfermedad?

2.- USO DE MASCARILLAS

Todos los alumnos mayores a 2 años deberán portar mascarilla de alta calidad que cubra eficientemente la zona de la nariz y boca. Esta es una medida complicada de seguir en niños pequeños por lo que la distancia, los espacios aireados y desinfectados serán de gran ayuda.

3.- DISTANCIAMIENTO FÍSICO

El distanciamiento físico es sumamente importante. Los estudiantes deben mantener una distancia de al menos 1.5 metros entre cada uno. Esta será una tarea difícil de cumplir, sobre todo luego de tanto tiempo aislados y con ansias de acercarse a sus maestros y amigos. Es importante reafirmarles la importancia de seguir esta medida a pesar de la tentación para evitar la propagación de la enfermedad.

4.- LAS RUTINAS QUE DEBEN CAMBIAR EN LAS ESCUELAS

  • Evitar la congestión de alumnos y maestros en los pasillos durante los cambios de horario. Ahora debe existir mucho cuidado en ese aspecto. Los momentos de transición deben ser ordenados y espaciados.
  • Adiós a las filas saturadas en la cafetería y/o tiendita. De nada sirve extremar el cuidado en aula si rompemos con el distanciamiento en el descanso. Se deberán establecer mecanismos para impedir que estos sean focos de infección.
  • Los maestros no deberán reunirse en grupos grandes en la sala de maestros. Tampoco deberán consumir alimentos y bebidas ahí. Si necesitan comer y/o beber se sugiere lo hagan al aire libre.
  • Algunos alumnos, sobre todo de preescolar, solían comer su lunch dentro del salón para un mayor control. En este caso, y siendo que ninguno de ellos cuenta con vacuna, deberán recibir el lunch al aire libre y con distanciamiento. No debe permitirse el intercambio de alimentos entre ellos y debe supervisarse lau desinfección de manos antes de empezar y al concluir su ingesta de alimentos.
  • La ventilación es importantísima. Mantener abiertas las ventanas y puertas, y los abanicos encendidos, ayuda a que el virus no se concentre y a que la carga viral se reduzca en caso de estar presente. Igual de importante será limpiar con frecuencia las superficies de alto contacto y tener a la mano antibacterial, agua y jabón para quien lo necesite.
  • Designar un área especial para que, en caso de que un alumno o maestro presenten síntomas, puedan aislarse temporalmente. En esa zona la persona encargada de asistirles (enfermería, admisión) deberá utilizar mascarilla médica y careta para apoyar en lo que se necesite.
  • Evitar las tradicionales rondas escolares. Parecen inocentes pero al mezclar niños de diferentes edades y niveles, basta con un contagiado en el automóvil para llevar el virus por varios grupos escolares cuando el alumno es asintomático. Intenta moverte sólo con los niños que viven juntos en casa y evitar que vayan de un lado a otro luego de la escuela para proteger a los demás. Si la ronda es inevitable e indispensable, hazla con máximo un niño o niña, utilicen correctamente el cubrebocas y mantengan el auto ventilado.
  • ¿Qué pasa si tengo hijos o hijas en una situación vulnerable? Consulta con su médico y personal de la escuela. Tómate el tiempo de explorar qué es lo más seguro para sus necesidades y nivel de riesgo.
  • Checa que los niños tengan sus cartillas de vacunación completas (sarampión, varicela, rubéola, influenza…) No olvidemos que las otras enfermedades siguen existiendo y que los niños protegidos tienen menos posibilidad de caer enfermos de gravedad cuando surgen brotes.
  • Empatía siempre. Algunos de los niños que acudan a la escuela no la habrán pasado muy bien en los últimos meses. Es posible que hayan pasado por la pérdida de sus abuelos, tíos e incluso padres. Estar atentos a los signos de ansiedad y depresión nos ayudará a salir adelante como comunidad. Establecer actividades de bajo riesgo que permitan que liberen sus emociones serán muy útiles.

5.- ¡SIGAMOS CON LAS PRUEBAS DE DETECCIÓN!
Se realizarán cuando una persona presente síntomas o haya estado en alto contacto con una persona diagnosticada. Una prueba positiva permite alertar a tiempo a las demás personas y tomar las medidas necesarias para frenar el ciclo de contagios.
También continuaremos con la toma de temperatura al personal y estudiantes para detectar elevaciones de temperatura sospechosas y avisaremos a la escuela si tenemos algún síntoma para NO ACUDIR a clase si podemos estar en la etapa temprana de la enfermedad.

6.- CUARENTENA
Si un alumno o miembro del personal tiene contacto con un contagiado de COVID19, deberá ponerse en cuarentena para no contagiar a más alumnos aún cuando la persona esté asintomática. Esta cuarentena puede ser de 10 días desde la última exposición con la persona contagiada o de 7 días si la persona expuesta se realizó una prueba PCR a los 5 días de su exposición con un caso positivo y su resultado fue negativo.

RECUERDA
Mantenernos a salvo depende de un trabajo conjunto de conciencia y empatía hacia los demás. Nuestras acciones de hoy dentro y fuera de la escuela afectan la vida de terceros y mientras más nos cuidemos entre todos, más familias y niños estarán protegidos.

Fuente: American Academy of Pediatrics (2021)

Dr. Marco Escalante Rodríguez | Pediatría & NefrologíaPediatra en Mérida, Yucatán, México | Egresado del Centro Médico Nacional Siglo XXI Ced. Esp. 9610862